viernes, 20 de febrero de 2009

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Era 21 de Enero de 2009, caminaba sobre la acera al salir de la Universidad, rumbo a la parada de autobuses para ir a casa, como de costumbre. Ese día tenía un algo especial, aún no me percataba que era, pero el clima era algo agradable, viento un poco frío pero soportable y un cielo completamente nublado, por lo que decidí distraerme un poco antes de llegar a casa, de todas formas no tenia tareas ni proyectos que realizar para el día siguiente.
Así que camine sin rumbo definido, escuchando música en mi iPod, en verdad no sabia a donde iba, seguí caminando y empecé a desconocer calles, era impresionante el espíritu aventurero que se apoderaba de mí ese día, puesto que no suelo hacer ese tipo de cosas, tampoco estaba preocupaba por la hora, sabía que si de alguna manera mi mamá llegaba a llamarme para preguntar el motivo de mi retraso, podía decirle que estaba en la biblioteca buscando el libro Alicia en el país de las Maravillas, ya que hacia varios días le mencione que un profesor, nos pidió que lo leyéramos, al pensar en esta excusa, me sorprendí de mi misma ya que no suelo mentir, y menos a mi mamá, de hecho las mentiras son una de las cosas que en verdad me es difícil soportar. Continué caminando, comenzaba a sentirme fatigada por lo menos ya había caminado unas quince cuadras, y tampoco estoy acostumbrada a caminar. Mis piernas comenzaban a doler, como si hubiera hecho sentadillas el día anterior, lo que necesitaba en esos momentos era un reconfortable sofá, al ponerse la luz roja en un semáforo de una calle no muy transitada, comencé a caminar hacia la otra acera, mientras miraba las descuidadas y despintadas rayas peatonales, al subir la mirada, parecía que me habían leído el pensamiento, frente a mi se encontraba un café, tras sus ventanas de vidrios muy limpios podía ver un lindo sillón rojo, sin pensarlo dos veces me decidí a entrar, después de todo el café es uno de los pocos vicios que tengo, y no me caería mal un frapuccino en esa tarde.
Al entrar de inmediato me percate del aroma a café, el lugar era lindo y muy limpio, decidí sentarme en ese sillón rojo, de inmediato vino un joven a preguntarme muy amablemente que si que iba a ordenar, ordene un frapuccino y me dispuse a leer el capitulo del día de un libro, mientras mi orden llegaba.
Al estar leyendo, me percate de que casi al final del pasillo, estaba una joven sentada que se encontraba leyendo el mismo libro que yo, su aspecto no era el de una típica joven común, su cabello color negro se tornaba castaño cuando este entraba en contacto con la luz, las facciones fuertes de su rostro podían disfrazar su edad, su ropa no era formal, sino todo lo contrario, converse y una camiseta de la caricatura de Charlie Brown completaban su atuendo.
Me sentí extraña al observarla, y querer entablar conversación con ella, porque en ocasiones me cuesta trabajo aunque no mucho, pero a veces suelo batallar con eso de platicar con las personas, pero me levante y me dirigí a su mesa, después de todo una amiga no me caería mal. Un Hola considere sería suficiente, ella me miró con una cara de incógnita, y dijo seriamente que pasa, yo conteste que solamente quería saludar, y que me había llamado la atención la camiseta que traía puesta, ella se río pero su cara de incógnita continuaba, supongo que sabia como se sentía, que te salude una persona que desconozcas ameritaba esa cara. Pero a fin de cuentas ella era muy carismática y eso ayudo, comenzamos a platicar, la universidad, la vida, fueron algunos temas que tocamos. De repente a mi se me ocurrió preguntarle, ¿QUIEN ERES?, ella me miró sorprendida con una sonrisa dudosa y me dijo que si a que me estaba refiriendo, yo simplemente le conteste que si que perspectiva tenia de ella, ella bajó su mirada, y se quedo en silencio…
Yo esperaba atenta a su respuesta, y ella comenzó, dudosa al principio, como que no podía acomodar sus pensamientos, Yo soy, yo soy... Obra de Dios, me llamo Irma Ramírez tengo 19 años de edad, este año cumpliré 20 en el mes de Abril, estudio Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Sonora. Mi carácter es una completa paradoja dijo y sonrió, puesto que es fuerte pero a la vez soy muy sentimental. Se podría decir que una de mis fortalezas, es ser sociable disfruto mucho el conocer nuevas personas, platicar, pero también disfruto al momento de escucharlas, para mí, mis amigos son muy importantes, al igual que mi familia, soy muy unida a ella y a pesar de tener ya casi 20 años, no me imagino aún viviendo lejos de mi mamá. Una virtud que tengo y que eh aprendido aun más a ponerla en práctica sin duda alguna es la humildad. Pero como hay altas en mi vida, también hay bajas, el hecho de ser cristiana no me hace ser una persona perfecta, cometo mis errores, y poseo debilidades, una de ellas y con la que eh batallado siempre es el ser indecisa, hasta en las opciones más insignificantes como que sabor de nieve o que color de ropa comprar, ahora imagínate en las decisiones importantes.
La desesperación también es algo que en ocasiones poseo, el que las cosas no salgan como a veces las planeo, cuando no administro bien mi tiempo, cuando veo muchos obstáculos, etc. son algunos casos en donde la desesperación hace su completa aparición.
Suelo ser un poco despistada y suelo olvidar cosas por hacer, fechas de cumpleaños, últimamente procuro utilizar los post it, para que me estén recordando lo que tengo que hacer cada día, y sinceramente me es de gran utilidad.
Y así podría seguir, dijo sonriendo, ¿No te pasa que cuando te preguntan tus fortalezas y debilidades, comienzas a ver primero tus debilidades, y te quedas meditando en que cuales son tus fortalezas?
Pero a pesar de todo, me considero una persona feliz y agradecida con lo que tengo, agradezco a Dios cada día nuevo, disfruto estar a la expectativa, prefiero lo improvisado a lo planeado, claro eso no aplica en todo, añadió.
He aprendido a encontrar siempre una salida a mis problemas, a ser positiva, a tomar las cosas con calma, a perdonar, a amar, a volver a empezar, a disfrutar cada momento. Una amiga hace unos días me dijo: ¡La vida se vive en momentos no en minutos! Y no eh dejado de meditar eso.
Acerca de mis metas y sueños, tengo un llamado de misiones a India el año entrante, terminare mi carrera, me encantaría trabajar en OM, viajar, pero eso solo lo decide Dios.
Me quede pasmada al escucharla hablar, me quedaba pensando en todo lo que ella decía y me sorprendió la confianza que me tuvo al contarme sobre ella, mire el reloj eran las 6:20 p.m. y le dije que me tenía que ir, ella se despidió con ese carisma que la caracterizó desde el principio.
Camine hacia la caja para pagar el frapuccino que me había tomado, aún verdaderamente estaba sorprendida, al voltear a la mesa, no había nadie, me sentí confundida y mire fijamente, y vi un espejo que se encontraba al final del pasillo, ese espejo reflejaba la mesa donde yo me había sentado desde el principio, en ese momento me quede totalmente fría…

Era yo reflejada en ese espejo, era yo por primera vez cuestionándome acerca de quien era.

un pequeño comienzo

Esto de los blogs, lo tenía en el olvido, por razones personales.
Pero con honestidad me atrevo a confesar que realmente extrañaba escribir, creo que podría ser buena para esto de las redacciones, solo si, lo pongo en práctica.